Algunos de los problemas que nos plantean, a la hora de construir y poner en marcha un rocódromo es el de la seguridad de la instalación y el del control de acceso para evitar accidentes no deseados.
El rocódromo en si es una instalación con un alto nivel de seguridad, si se usa siguiendo unas normas.
Podríamos decir que en el club hay instalaciones de libre acceso y sin control, como puede ser el parque infantil, que son potencialmente mucho más peligrosas (altura considerable, barras verticales con las que un niño se puede producir graves contusiones o lesiones en caso de caída, muelles en los que se pueden pillar un brazo,…).
Como preferimos encontrar soluciones, en vez de buscar problemas a otros, sugerimos una forma de control que creemos eficiente y segura. La solución que proponemos es el acceso al rocódromo mediante un torno con control electrónico de entrada mediante tarjeta personalizada. Independientemente de la existencia de una valla y puerta con cerradura si se quiere impedir el paso total al mismo, un sistema similar al que se usa para el acceso al gimnasio del pabellón pero con la particularidad de entrar con una tarjeta identificativa, con fotografía del usuario.
Incluso podría servir la tarjeta de socio del club, tiene fotografía y una banda magnética en la que se pueden grabar muchísimos datos, así evitamos el trámite de crear una tarjeta nueva.
Aquellos que quieran usar el rocódromo deberían de haber pasado una prueba de aptitud para escalada en rocódromo realizada por la sección de montaña, el torno sólo permitirá el acceso a (más…)